domingo, 30 de marzo de 2008

La caída de un gigante


Todos los que vivimos en el Callao conocemos una planta cervecera que domina el paisaje urbano de la avenida Óscar R. Benavides, a poco más de una cuadra de la avenida Faucett, todos los días por las tardes se percibía un riquísimo olor a cebada que provenía de sus instalaciones. Hoy en día, se está concretando su demolición, una simbólica muerte, el ocaso de Goliat, la caída del gigante.
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No todos los días se ve, en Lima-Perú, una demolición de grandes proporciones, siempre se habla de inundaciones o incendios "de grandes proporciones", pero poco, casi nunca de la destrucción de un edificio entero, un complejo, una fábrica de cerveza. No se tumba todos los días semejante animalón como si nada.

Escuché alguna vez que para que algo nuevo surja, lo viejo tiene que morir. Creo que fue en una película de Mel Gibson, en efecto, y aunque no tenga confirmada la noticia, en su lugar se va construir un nuevo local de la cadena comercial Tottus. No esta mal después de todo, los vecinos de la zona pueden quedar beneficiados con la mejora de su espacio urbano, más iluminación, seguridad y comodidad para las compras caseras.

Es inevitable pensar en la cantidad de trabajadores despedidos tras la paralización de la fenecida fábrica que simbolizaba el poder comercial de una marca cervecera tan arraigada en Perú pero que con su venta a la corporación Backus ya había confirmado su declive tras un desafortunado incidente en su producción que puso en duda su calidad tan sacramentada durante todo un siglo.

Así pues, asistimos a un espectáculo muy feo, grotesco, una demolición a la antigua, es muy difícil derribar un edificio que parece haber sido diseñado para aguantar los mejores coches-bomba, parece que ni un avión se lo podía tumbar, hasta que de a poquitos nomas, agujeros por ahí, agujeros por allá, se trajeron abajo las 2 primeras plantas, y oh! sorpresa, falta el edificio contiguo, un coloso de casi 100 metros de altura.

Ya tendremos ocasión de visitar el nuevo centro comercial, quizá de acá a un año aproximadamente, no tengo idea, quizá este equivocado, no tengo fuentes confiables en esos lares, solo espero que sea más que eso, me permito de vez en cuando soñar a que ese inmenso espacio se convierta en un pequeño núcleo comercial, con oficinas, bancos, supermercados, tiendas por departamento, etc. lo que beneficiaría tremendamente a los habitantes de las avenidas Facucett, Insurgentes y las cuadras 36-38 de la Av. Benavides, no solo con los servicios que se puedan proveer sino de la cantidad de empleos generados.

Quizá los ciudadanos de aquella zona ya están informados, cualquier información por favor compártanla en este blog, no hemos visto hasta ahora un cartel, un aviso o panel que diga "Pronto...", "aquí se construirá...", "futuro (a)...", nada, todo el que pasa por la avenida Óscar R. Benavides para ir al trabajo o a estudiar seguramente está pensado distinto, mientras podrá presenciar la lenta caída del gigante.